Apenas la distingo, pues la envuelven las nieblas de los sueños, aunque si sopla el viento aparece su figura, hermosísima portadora de la verdad del tiempo pasado y el camino adecuado del futuro, pues dice que se dirige al Paraíso…
Ya guía fue de él, cuando al gran Dante tuve que dejarle entre sus manos, pues yo tan solo pude guiarle por sacrílego Infierno y por mortal Purgatorio: oh joven e inexperto Andrenio, ¿no ves que ella no es sino la reencarnación de nuestra amada Beatriz, que nos guiará algún día hasta el reino de los cielos?
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