lunes, 18 de noviembre de 2013

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Que cuando me dices "te quiero" a mi me suena a "me estoy follando a otra". 
Bueno. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Eres una hija de puta.

 Me gustaría llevar los labios rojo-granate, y la melena con ondas, que se que te encantan. Me gustaría acercarme a ti, y gritarlo en tu cara: ¡Eres una hija de puta!

Que irónico que seas tú quien me conozca tan poco. Pues... ¿con quién he hablado más horas? Menos mal que no pitan los oídos cuando piensan en ti, porque tendrías una rave montada en la cabeza.
Hacía mucho que no me 'decepcionabas'. Pero siempre que me haces subir, te gusta hacerme bajar de golpe.
Eres to lista, acho. ¿Por qué no puedes ponerte en mi lugar a veces, sin que yo tenga que describirlo todo? Alégrate por mi, dame ánimos. Joder, al fin y al cabo, somos amigas, ¿no?. ¿TE PIDO TANTO? Que puta lucha todos los días, debatiendo todo. Pues no sé... que te den por culo, supongo.
Un día podría sentarme a tu lado y, explicarte algunas cosas. Pero, creo que no sabría hacerlo de la manera adecuada. Ni si quiera tengo ganas de hacerlo. No tengo ganas porque me das asco, porque me has demostrado mil veces que no vales la pena, y esta es solo una vez más. Y pues eso. Que te jodan.

¡TE ODIO cuando me hablas así! ¡TE ODIO! Ojalá, que algún día alguien te haga sentir igual de mal que me haces sentir tú a mi. Ojalá.

Y, al final, pues ni eres tan guapa, ni tan lista, ni tan especial. Solo eres tan puta como te haces ver, eso sí.

jueves, 27 de junio de 2013

3x09 "No me moveré de aquí"

·        Ya me habéis crucificado entre todos, Marisa, ¿no te has parado a pensar en que yo podía estar enamorado?
-       Pues no, no lo he pensado. Yo no le he dicho nada a su padre. Pero si tan enamorado estás, ese paso tenías que haberlo dado tú. Suso… estas arruinando tu carrera… ¿tan enamorado estás?
·        Yo sí. ¿Y tú? ¿Qué serías capaz de hacer por tu amor Marisa?
 ***

-       Suso, ¡dime que me quieres!
·        Yo estoy loco… pero siii Marta… ¡te quiero!
-       ¿¡Me quieres!? ¡Me quiere! *.* Suso vámonos a ir lejos… que nunca nos van a separar.
·        Tenemos que pensarlo bien… tus padres van a llamar a la policía, no vamos a tenerlo fácil.
-       No me digas eso ahora… no podría resistirlo si nos separan…
·        … Anda, vamos para dentro, que he conseguido encender la chimenea.
-       No. Dime que nos vamos a ir o no me muevo de aquí.
·        …Sii…. Nos iremos. Nos iremos donde quieras.
-       Quiero que hagamos el amor.



(Suena Canon de Pachelbel)
·        Mis abuelos no les dejaban casarse, asique se fueron sin decir nada a Alemania. Mi padre volvió con asma crónico y mi madre tuvo que limpiar casas para sacarnos adelante. Hasta que murieron mis abuelos no tuvimos un duro… Marta no podemos irnos, si las cosas no nos salen bien… me lo voy a reprochar siempre. Además… ¿quién sabe lo que estás dejando tú aquí, ahora?
-       Te tengo a ti…
·        Tienes 16 años, no sabes nada de la vida, no puedes elegir. Marta me gustaría llevarte pero… si te vienes conmigo no vas a ser libre, no vas a poder elegir. Vas a estar atada a mi siempre. Y si no eres libre, no tienes nada… Lo mejor que tienes es el tiempo. Si me sigues queriendo dentro de unos años… yo te esperaré.




-       TE QUERRÉ SIEMPRE. TE QUERRÉ SIEMPRE.

lunes, 24 de junio de 2013

La identidad de una persona no es el nombre que tiene, el lugar donde nació, ni la fecha en la que vino al mundo. La identidad de una persona consiste simplemente en ser. Y el ser, no puede ser negado.

martes, 21 de mayo de 2013

"Después sabrás que todo mi silencio te nombra, que toda la soledad me sabe a ti, que cerrare los ojos para mirarte y un suspiro se unirá a la infinita lista de besos que me guardo, para cuando te vea."

*

Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que el silencio

lunes, 20 de mayo de 2013

*.*


Apenas la distingo, pues la envuelven las nieblas de los sueños, aunque si sopla el viento aparece su figura, hermosísima portadora de la verdad del tiempo pasado y el camino adecuado del futuro, pues dice que se dirige al Paraíso…
Ya guía fue de él, cuando al gran Dante tuve que dejarle entre sus manos, pues yo tan solo pude guiarle por sacrílego Infierno y por mortal Purgatorio: oh joven e inexperto Andrenio, ¿no ves que ella no es sino la reencarnación de nuestra amada Beatriz, que nos guiará algún día hasta el reino de los cielos?

Voy a echarte tanto de menos...

-"Cálmate"- Le susurro a su corazón -"Ya hemos pasado por esto antes, se que duele, pero podemos soportarlo, siempre lo hacemos".

domingo, 19 de mayo de 2013


Pensando en ti he imaginado lo extraordinario que debe ser dar todo a cambio de nada, desear lo mejor para la persona amada, disfrutar de tu alegría y llorar con tus tristezas, permanecer a tu lado en la adversidad para darte una frase de consuelo, de Cariño ,de apoyo; Entregarte mi alma y mi corazón sin condiciones, sin pedirte nada a cambio, sólo por el simple gusto de darse, por la simple alegría de amarte .
No me juzgues de impulsivo al hallarte con lo único que realmente intento decirte en esta carta; si alguna vez llego amar a una mujer de esa forma me gustaría que fueras tú , te siento conmigo eso me da fuerzas, pero también me atemoriza, porque si me equivoco esta vez, creo que nunca más seré capaz de levantarme.
© Autor: POETA_PORTI

jueves, 11 de abril de 2013

Con la colaboración de Cints *.* e.e


Decías que estaba creciendo, que sabía escucharte, que servía para todo y que mi mirada era limpia. Ahora sientes el deseo de tenerme cerca y te distancias por miedo a perderme. Yo quiero decirte, que, siento lo mismo por ti, que me encanta escucharte, adoro sentirte, mi vida es más hermosa desde que apareciste. Mi niña, mi amor, mi rayo de luz, el camino que lleva a tu casa es mi alegría.

Me mandabas amar las cosas creadas, y por ti las amaba, y porque amándolas… gozaba: Tu cara, tu casa, tus ojos sonriendo en mi cara, la brisa en la mañana, el sol por la ventana, la calma, caricias, tu respiración, tu olor, tus ojos, tu mirada… Lograste que la amase, que encontrase todo lo bueno que podía darnos la distancia. Al principio era incluso divertido ver cada día al despertar que me habías dejado un mensaje con los días que quedaban para vernos. Pero me cansé. Te cansé. Y es que si veías siempre el vaso medio lleno, yo siempre te lo vaciaba. Nos hemos demostrado tantas veces que esto no funciona que llegué a sentir una coraza a mi alrededor, que me protegía de ti, que podía con todo y con la que ya no me afectaría nada. Ya no podías hacerme daño. Pero como siempre, me equivocaba. Y es que si bien ayer te abrazaba y sentía que eras lo mejor de mi vida, unas horas después todo perdía el sentido, conforme veía, desde la ventana del tren que me traía de vuelta, como te hacías más pequeña, hasta desaparecer.

Ahora oigo tu voz por teléfono y todo el mundo me dice lo que me echas de menos, pero no sé si puedo seguir soportando que no estés aquí a cambio de tan poco. Te necesito. Pero sobre todo necesito que te alejes, y que me ayudes a romper todo esto que hemos construido juntas, nuestro mundo.

No puedo separar lo racional de lo irracional, tú ya no confías y yo ya no estoy segura, lo que era trasparente se ha transformado en miedo y lo que era confianza ahora es algo frágil y pasajero. Exploro mi corazón, quiero saber tantas cosas… pero ya no cuenta nada porque se siente vacío sin ti. Los días cambian de color sin tu voz, sin tu olor. Sé que no podemos seguir esperando a que el tiempo lo arregle todo, pero me resigno a convertir nada en recuerdos o será el final que tanto he temido.

Gracias por haber sido lo mejor que me ha pasado en la vida, por haber sido siempre tu misma y por haberme enseñado tantas cosas, haberme enseñado a amar así… Pero hoy no encuentro razones para quedarme junto a ti, ya no me sirve cerrar los ojos y pensar que tienes mi mano agarrada muy fuerte, porque no la tienes, es todo una gran mentira. Nos han robado las estrellas que me hacían sonreír al verlas y acordarme de ti, pues todo parece haber cambiado de rumbo. Ni yo fui tan mala ni tú tan buena. Y ahora necesito que mi piel de gallina no responda al verte llegar. Y es que si hubiésemos sido gatos se nos hubieran agotado las 7 vidas. Tendremos que ir buscando clavos para ver si conseguimos sacar este, anclado tan fuerte. Créeme cuando te digo que he querido quitarle la pila al reloj para que el tiempo no avanzara miles de veces, pero no lo conseguí. Créeme cuando te digo que esto podía haber sido infinito, pero no lo conseguimos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Sé tú mi límite



Tu cuerpo puede
llenar mi vida,
como puede tu risa
volar el muro opaco de la tristeza.

Una sola palabra tuya quiebra
la ciega soledad en mil pedazos.

Si tú acercas tu boca inagotable
hasta la mía, bebo
sin cesar la raíz de mi propia existencia.

Pero tú ignoras cuánto
la cercanía de tu cuerpo
me hace vivir o cuánto
su distancia me aleja de mí mismo
me reduce a la sombra.

Tú estás, ligera y encendida,
como una antorcha ardiente
en la mitad del mundo.

No te alejes jamás:
Los hondos movimientos
de tu naturaleza son
mi sola ley.
Retenme.
Sé tú mi límite.
Y yo la imagen
de mí feliz, que tú me has dado.

J.Á Valente

lunes, 11 de marzo de 2013

Llevabas tanto tiempo distante…

Más redacciones para lengua, como nos saturas D: Frases propuestas--> en negrita, como siempre jeje

Actuabas como si nunca te hubiera querido. Habías cambiado tanto… Tus ojos no me miraban de la misma forma, tu sonrisa ya no acariciaba el cielo y hacía ya algún tiempo que tus labios no sabían decirme aquellas cosas con las que un día me enamoraste. Sólo llegaste y te adueñaste de todo sin preguntar, hasta hacerme sentir que mi mundo no tendría sentido sin ti.

Y de repente, cuando conseguiste hacerme tuya… ¿Qué ocurrió? ¿Qué hice mal? Yo sólo te quise, solo te di todo lo que tenía, te di lo mejor de mí… Y cuánto más te quería menos lógica tenía todo…

 Aquella noche, preparando la que sería nuestra última cena juntas, yo tan inocente como siempre, pensé en que todo podría arreglarse, en que todo podría volver al punto de partida… Y fue justo al colocar sobre la mesa las barras de incienso de aquel espantoso olor que tú tanto idolatrabas cuando llamaste a la puerta.

Todo pasó tan rápido… Las imágenes se entrecruzan en mi mente. Te sentaste y atravesaste mi corazón con la espada de tu mirada, y lo sentí sangrar latiendo cada vez más lento, como si se estuviese apagando...

-         ¿Es cierto? ¿Ya no me quieres?
-        No.

Miré tus ojos perdidos en el infinito, y no encontré siquiera en lo más profundo algo que contradijera aquello que acababas de decir. ”Será como si nunca hubiera existido” Aquella fue una promesa que rompiste tan pronto como hiciste.

Solo dijiste aquellas espantosas palabras, besaste mi acalorada frente y marchaste.  Habías sido tan importante para mí que nunca te hubiera imaginado tan lejos. Aun con toda la oposición que ponía mi mente, el corazón se hundía por momentos. Parecía que el tiempo no avanzaba, pero los días pasaban, aunque en ellos no pasara nada. Los minutos transcurrían de manera anormal; y es que aunque había extraños saltos en los que me evadía por completo y conseguía olvidarme de todo embelesada frente a la ventana; la mayoría de días eran insoportables, interminables…

Dicen que el tiempo cura las heridas, y aunque en muchas ocasiones pensé que era la excepción de toda regla y que el tiempo nunca curaría las mías; un día apareció ante mí un punto de luz que me indicó la salida. 

Y poco a poco comencé aquel camino que me sacó de esa burbuja que me había tenido atrapada hasta lo más profundo de mi ser, presa de ti, y de tu sonrisa. Esa que tanto me gustaba, esa que a pesar de conocernos más de dos años tan pocas veces había contemplado. Tu forma de hacerme feliz con un simple mensaje, con saber que pensabas en mi. Tú, capaz de provocar en mi lo mejor y lo peor a la vez.

Hablábamos cada día, siempre que fuese posible. No fue suficiente. La distancia que nos separaba, la que muchos afirman que no es obstáculo, ella lo rompió. La distancia que poco a poco fue convirtiéndose en inseguridad, celos y enfados, la que me hizo creer que podía olvidarte. 

Era complicado saber si aquello era real o solo un simple entretenimiento pasajero, lo único que sabía con certeza es que nos queríamos y eso suponía un gran problema. No sé que fue lo que nos separó, se paró mi corazón y el amor se volvió nauseas. Y es que si veía el vaso medio lleno tú siempre me lo vaciabas, parecías empeñada en que las cosas no fuesen tan bien como podrían ir. Nos probamos el amor pero nos vino grande. 

Todavía pienso en si aquello duró más de lo que debía, pues cuanto más tiempo pasaba más se parecía a un infierno.
Se fue...y así, me convertí en un caballo de hermosas alas y volé entre las nubes alejándome de aquel terrible fuego que me perseguía. Un fuego que vuelvo a sentir algunas noches de lluvia, el fuego de tu recuerdo que pretende quemar mis alas y hacerme caer de nuevo y que sin darme cuenta, me robó media vida.

Con la colaboración de E. jejeje



sábado, 23 de febrero de 2013

la cantidad de mentira que se necesita para la vida.


-Ya la ciencia para nosotros -dijo Iturnoz- no es una institución con un fin humano, ya es algo más; la habéis
convertido en ídolo.
-Hay la esperanza de que la verdad, aun la que hoy es inútil, pueda ser útil mañana -replicó Andrés.
-¡Bah! ¡Utopía! ¿Tú crees que vamos a aprovechar las verdades astronómicas alguna vez?
:-¿Alguna vez? Las hemos aprovechado ya.
-¿En qué?
-En el concepto del mundo.
-Está bien; pero yo hablaba de un aprovechamiento práctico, inmediato. Yo, en el fondo, estoy convencido de que la verdad en bloque es mala para la vida. Esa anomalía de la Naturaleza que se llama la vida necesita estar basada en el capricho, quizá en la mentira.
-En eso estoy conforme -dijo Andrés-, La voluntad, el deseo de vivir, es tan fuerte en el animal como en el hombre.
En el hombre es mayor la comprensión. A más comprender, corresponde menos desear. Esto es lógico, y además se comprueba en la realidad. La apetencia por conocer se despierta en los individuos que aparecen al final de una evolución, cuando el instinto de vivir languidece. El hombre, cuya necesidad es conocer, es como la mariposa que rompe la crisálida para morir. El individuo sano, vivo, fuerte, no ve las cosas como son, porque no le conviene. Está dentro de una alucinación. Don Quijote, a quien Cervantes quiso dar un sentido negativo, es un símbolo de la afirmación de la vida. Don Quijote vive más que todas las personas cuerdas que le rodean, vive más y con más intensidad que los otros. El individuo o el pueblo que quiere vivir se envuelve en nubes como los antiguos dioses cuando se aparecían a los mortales. El instinto vital necesita de la ficción para afirmarse. La ciencia entonces, el instinto de la crítica, el instinto de averiguación, debe encontrar una verdad: la cantidad de mentira que se necesita para la vida.

Pío Baraja, El árbol de la ciencia (1911).


martes, 19 de febrero de 2013

Cuéntale a tus hijos que pudieron ser los nuestros


O hablo ahora o callo para siempre, hay días que morir no es suficiente, mi ex-novia está en la iglesia y yo pillando drogas, escribiendo una canción de amor, el día de tu boda...
Buscando anestesia para estas neuras porque amanecer sin ti es despertar en Siveria ♫¿Qué será de ti con ese tío...? Ya sé que vas a hacer: Dormir con él, soñar conmigo. Pondrás mi nombre a tu primogénito, pero sabes, ser semifeliz no tiene mérito.

Nunca querrás a nadie como a miii, mira las fotos si no lo recuerdas. Espero que nunca vuelvas a ser feliz, y que tu luna de miel sea una luna de mierda!
Mi princesa, de blanco, de la mano de otro jambo... pero nadie va a mirarte como yo...
I will miss you, hija de puta! Fuiste tu quien huyó.

sábado, 19 de enero de 2013

Y solo dijo, "Me has partido el corazón..."

Nuevo fin de semana, nuevo cuento para lengua. 


Estaba siendo una noche normal…

Como todas las anteriores en las últimas semanas. En la discoteca, sonaba la música, escandalosa, divertida, intentaba hacernos olvidar todo. Pero estábamos tan quemadas, que ni un par de cubatas de más, podrían retroceder atrás en el tiempo.

Una chica se acerco a mí y me tendió la mano, invitándome a bailar. -¿A dónde crees que vas?- Jenny, me cogió del brazo enfadada. –He venido a este… asqueroso sitio para estar contigo. ¿No pensarás dejarme aquí?-

Harta, me solté del brazo de Jenny con un tirón y acompañe a la chica a la pista. Era guapa, tenía una sonrisa preciosa… Comenzamos a bailar, agarradas. Me cogió de la cintura y poco a poco fue acercándose a mi cuello, hasta comenzar a besarme. -¿Y Jenny?- pensé, -¿Cómo no viene a montar el numerito?-. Me giré y fui a la barra. En efecto, Jenny no había venido porque estaba muy ocupada…
-       ¡Jenn! Pero ¿qué haces? –le quité mi móvil con rapidez- ¿¡qué hacías!?
-       ¡Estaba leyendo tus mensajes!
-       ¡Y una mierda! ¡Estabas viendo si tengo mensajes de Nikkie!
-       Estaba viendo por qué tiene tu teléfono.
-       No me manda mensajes Jenny, ¿vale? Tienes que confiar en mí.
-       Quería ver si… -Entonces empezó a soltar uno de sus discursos. Eran las palabras de siempre, había hecho que me las aprendiera de memoria. Era insoportable-.
Cogí mi copa y me bebí de un trago todo lo que quedaba. Tenía que dejar de beber ya. Empecé a encontrarme mal, estaba enfadada, la quería, pero la situación era insostenible. Nunca habíamos estado tan mal, ¿cómo podía ser tan extremadamente celosa? A veces el odio y el amor me confundían… Llamé a Alice: -Necesito ayuda. Me tiene de los putos nervios, dame cinco minutos. ¿Puedes entretenerla? Si viene a buscarme, llámame-.

-       Shane –me llamó Jenny-. ¿A dónde vas?
-       Me han dicho que tengo las luces del coche encendidas, así que voy a apagarlas.
-       Por favor no te vayas.
-       Son cinco minutos, ¿sí? Solo cinco minutos.
Fui al baño y metí la cabeza dentro del lavabo para refrescarme. Alguien me sostuvo el pelo y comenzó a hablar.  
-       ¿Tan mal va todo? Últimamente cada vez que te veo vas bebida hasta no poder más.
-¿Quién será?- Pensé. La música no me dejaba oír bien su voz. Me levanté y tal como suponía ahí estaba Nikkie.
-       Y dime, ¿hay algo que te haga feliz últimamente?
-       Déjame, hoy no quiero oírlo.
-       ¿Por qué?
-       Porque esto es lo que hay, cállate.
-       No es verdad. Es lo que tú dejas que haya. ¡no te vayas! ¿No me vas a hablar?
-       No debería… Jenny está fuera.
-       ¿Y qué le pasa?
-       Estamos juntas, si… Y no creo que se sienta muy cómoda si entra aquí y nos ve hablando… ya sabes, considerando…todo aquello… Me pareces una tía súper dulce, quiero que lo sepas. Y si Jenn no estuviera… -Nikkie me empujó hacia uno de los baños, sin permitirme seguir hablando-
-       Shhh, calla Shane. Deja de preocuparte de todo por un momento. Jenny no se va a sentirse incómoda, porque Jenny no va a vernos…
-       ¡Esto es una puta locura Nikkie!
Nikkie comenzó a besarme. Recorría mis labios con su lengua, el cuello… Intenté resistirme, pero no era tarea fácil. Y fue, cuando comenzó a susurrarme al odio, cuando decidí que todo lo demás daba igual… Cogió mis manos y las fue bajando por su espalda, hasta que tomaron ritmo por si solas. Comencé a desnudarla, mientras sentía su agitada respiración en mi cuello. -¡Pero qué hago!- pensé. ¡Tengo una mujer desnuda entre mis brazos, y no es la mía!-.

Me deshice de sus manos, enredadas en mi cabello y me apoyé contra la pared –Para Nikkie, esto no está bien-.

-       ¡¿Cómo que pare!? ¡Esto no es una locura! No más que el que tú no acabes con tu relación infernal porque crees que Jenny se suicidaría. Es lo mismo.
-       Creo que sería capaz.
-       ¿Y eso es malo?
-       ¡Oh, Nikkie, joder! ¡No lo dices en serio! –Le di un beso, en la mejilla, y comencé a vestirme-.
-       ¿¡Qué!? ¡No me dejes así! Es que… ¡no entiendo cuando te has vuelto tan responsable! Es decir, no te ofendas, pero no es que hayas sido la ciudadana más ejemplar en lo que respecta a la infidelidad sexual…
-       Lo sé… pero… Déjame que intente explicarme. Es que… me siento responsable de ella. Como si me hubieran confiado una niña perdida… como si me hubieran  hecho responsable de los sentimientos de otra persona.
-       Pues… es enfermizo en cierto modo. De todas las personas con las que has estado, Shane, ¿por qué escoges a Jenny para eso? Es… la chica ni tiene talento, ni siquiera es buena persona. ¡Es como un fraude!
-       Si la dejase plantada, creo que Jenny perdería la cabeza. Así que, tengo que escoger entre… mi felicidad o la suya. Así es como lo veo yo.
Estaba a punto de salir, cuando alguien comenzó a aporrear la puerta con fuerza:- “¿Shane? Sé que estás aquí ¿Qué ocurre? ¡Si quieres verme despertar a tu lado mañana, sal ahora mismo!”- Era Jenny, estaba llorando, su voz era débil, se quebraba a mitad de cada palabra.

-Shhh- le susurré a Nikkie. –Voy a salir, Jenny no debe verte, me la llevaré fuera del baño. Tú espera aquí. Cuando dejes de oírnos puedes salir. ¿De acuerdo?- Nikkie se enfadó, supongo que no le gustaba verme así, que solo intentaba ayudarme, aunque no de la manera correcta. -¡No! Voy a salir ahí fuera contigo Shane, vamos a hablar con Jenny, vamos a hacer que esto se acab…- Pero sin darle tiempo a terminar, susurre un último -por favor… espera aquí…- abrí la puerta, y salí.

Allí estaba Jenny, enfrente de mí. Sentada sobre el lavabo, transmitía con sus rostro irá entremezclada con tristeza y decepción… sus ojos, llorosos, estaban ennegrecidos por el maquillaje corrido. Gemía, temblorosa y pensante…
-        ¿¡Dónde te has metido!?
-        ¡Estaba fumando! –Dije indignada-.
-        ¡Shane! ¡Lo habíamos dejado!
-        ¡Tú lo habías dejado!
-        … ¡¿Estabas en el baño tirándote a Nikkie Stevens!? ¡¿Te la estabas tirando!?
-        ¡¿De qué hablas!? ¿Por qué estás tan paranoica? –Gritábamos con todas nuestras fuerzas-
-        ¡Es que tú haces que me ponga paranoica! ¡Me pones histérica!
-        ¿Sabes qué? ¡Tienes que dejarme en paz! Porque sé que cuando te pones insegura y paranoica, lo único que quieres es controlarlo todo. ¡No me trates como si fuera de tu maldita propiedad! ¡No me metas en una puta jaula!
-        ¿Yo te estoy metiendo en una jaula?
-        ¡Ya estoy dentro! ¡Mírame! ¡No me dejas respirar, me pones de los nervios!
-        ¿Eso es una amenaza? ¿Sabes qué? –se giró y comenzó a apartar a la gente con fuerza- ¡¡Que de den!!
-        No, no, Jenny, espera, ¡perdona, perdóname…! Lo siento mucho… de verdad… eres mi mejor amiga… y siento tanto esto. Ya éramos amigas… mucho antes de que pasara nada. ¿Verdad?
-        Si… eres mi mejor amiga.
-        Y… te diré, que si tuviera que escoger entre esta relación, y nuestra amistad… escogería siempre nuestra amistad.
-        Ahá… Pues yo también te diré algo. La única forma de que algo se interponga en nuestra amistad es si algo se interpone en nuestra relación sentimental…
Comenzó una nueva canción, nada tenía que ver con la anterior. Esta era dulce, melancólica, perfecta para una reconciliación.
-        Te quiero Shane, no me falles otra vez.
-        … y yo.

-        ¿¡Cómo que la quieres!? –Nikkie salió enfurecida del pequeño baño- ¡No te quiere Jenny, no la haces feliz! ¡No podéis seguir con esta farsa!

Jenny apartó sus preciosos azules ojos de los míos. Soltó mi mano y se alejo de mi, asustada.
-        No espero que me perdones Jenny, no estoy orgullosa de esto, pero yo soy así…
-        ¡Ah…! ¿¡Pero que habéis hecho!? No… Shane, joder –rompió a llorar, apenas podía hablar-, no puedo soportar esto otra vez… Creía que…
-        Déjame explicártelo Jenny…
-        Te hablaré sobre las mentiras. Las hay blancas, negras y hay también muchas gamas de grises. Algunas mentiras están justificadas: las mentiras con las que intentamos ser amables, mentiras que preservan nuestra dignidad, mentiras que ahorran dolor… Todo el mundo miente. Pero yo te pedí que no lo hicieras. Solo eso. Y tú lo has hecho, me has fallado.
Tenías tanto amor que darme… Yo te necesitaba. ¿Por qué te has empeñado en destruir todo? Has convertido las mariposas en pesadillas… Te odio Shane…
Se fue alejando de mí, si no hacia algo la perdería para siempre, pero estaba bloqueada, no sabía qué hacer, y mucho menos qué decir. Jenny abrió la puerta del baño.
-        Shane, me has partido el corazón… –y, despareció-. 

domingo, 13 de enero de 2013

*


Estoy bien... no me debes nada, absolutamente nada...
Ya sabes que me enamoré de ti, que me enamoré de ti como un millón de chias, y me un hundí como un millón de chicas también... pero al final, no me he muerto y estoy aquí, y estoy... bien, estoy bien.
Y te deseo lo mejor, de verdad.

miércoles, 9 de enero de 2013

¿?

Qué raro ¿no?
¿De qué vas? ¿Ahora resultas ser todo lo contrario? Ha sido una sorpresa leer tus palabras, tú... que eras la excepción de todos... es un poco, decepcionante.
Me es difícil entenderte, imposible. 
Pero ¿has cambiado, has sido siempre así y yo no lo veía o te estás quedando conmigo...? 
De cualquiera de las maneras, es mejor así. Te quería por tu forma de pensar, por tu forma de ver el futuro. 
Si ahora ni piensas, ni ves el mañana así, es mucho más fácil conseguir olvidarme de ti :) 


martes, 8 de enero de 2013

Love.Love

No sé si vivo para pensar en ti, o si pienso en ti para poder vivir...